Los aranceles son actualizados periódicamente por el Colegio, considerando los costos del ejercicio profesional, la complejidad de las prácticas y el contexto económico vigente.
Cada fonoaudiólogo/a debe tener en cuenta estos valores como piso ético, sin que su aplicación implique limitaciones para pactar honorarios superiores de acuerdo con la especialidad, el ámbito laboral o la experiencia profesional.
Como referencia orientativa para el ejercicio profesional responsable y digno de la fonoaudiología